Dengue

Dengue, síntomas y evolución

El dengue es una enfermedad cuyos principales síntomas son: dolor de cabeza, dolor muscular y fiebre. A esto también hay que añadirle: dolor de los globos oculares, descomposición, cansancio generalizado y que salen un tipo de erupciones en la piel que pican un poquito y te dan una pinta, al menos en mi caso,de langostino cocido.
Hay cuatro tipos posibles de dengue. Cualquiera de ellos puede manifestarse de dos formas diferentes: en su forma más amable, o como dengue hemorrágico. El mio ha sido el amable. Aún así he estado «disfrutando» de las diferentes fases de la enfermedad durante una semana entera. He llegado a tener incluso alucinaciones por la fiebre. Aunque lo peor de todo fue el cansancio general que se apoderó de mi durante varios días. Salir a dar un paseo se volvía una labor titánica, con lo que lo reducía a paseítos y en horas de sol moderado.
El dengue tiene una mortalidad inferior al uno por ciento en su cara más amable, aunque si es del tipo hemorrágico, la mortalidad asciende al cincuenta por ciento si no se recibe asistencia médica. Con asistencia médica se reduce a un nada despreciable cinco por ciento.
Un año más tarde de padecer dengue por primera vez, volví a ser contagiado. La primera vez lo contraje en Tailandia y la segunda en Bali. Esta última vez ni fui al médico. Recordaba perfectamente los síntomas y la evolución de la enfermedad. Así pues, me recluí durante los dos primeros días para hacer el mínimo esfuerzo posible. Me alimente de la manera más sana y siguiendo las recomendaciones que me dieron en mi primera convalecencia. Cada día vigilaba mis secreciones y heces con minuciosidad por si hubiera alguna señal de dengue hemorrágico, o sea, presencia de sangre en estas. El quinto día, aunque todavía debilitado, volví a dinámica de las clases de yoga que estaba recibiendo cuando enfermé. El sexto día estaba totalmente recuperado.
El caso es que ya soy inmune de por vida a dos de los cuatro tipos de dengue. Durante un periodo de entre dos y seis meses también soy inmune al resto de tipos de cepa. Después de este periodo, al haber padecido ya dos de las cepas de la enfermedad, tengo bastantes más posibilidades de que la enfermedad se manifieste como dengue hemorrágico. Ahora mismo estoy cruzando los dedos.
¿Si desaparecieran todos los mosquitos del planeta tierra, se rompería la cadena trófica? ¿Si se rompiera ese eslabón de la cadena, podríamos vivir sin él? No deja de ser curioso que uno de los animales más pequeños del planeta sea el que causa mayor mortandad entre los humanos.

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