Detalle del Palacio de Kumari, Katmandú, Nepal

Katmandú, cerca del cielo

KATMANDÚ, LA REINA DE ASIA

Al llegar a esta ciudad en avión, la imponente Cordillera del Himalaya sirve como fondo al escenario del Valle de Katmandú. Ante su vista, imposible no sentir un cosquilleo recorriendo tu espina dorsal. A medida que vamos descendiendo, se van apreciando las cicatrices trazadas por los muchos ríos que lo forman.

Rollo de oración, Estupa Boudha Stupa, Katmandú
Rollo de oración

Éstas son anchas cicatrices, de un gris claro que delatan las fuertes crecidas que sufren sus ríos en época de lluvias. Así como la furia que cíclicamente mostrarán en años de grandes crecidas. Es posible hasta imaginarse su rugir en esos momentos, llevándose todo lo que encuentran a su paso.

Hace unos años tuve la gran suerte de sentir el río Urubamba, en Perú, con su cauce casi a rebosar. Rugía como el más fiero de los pumas. Algunas de las enormes piedras que arrastraba consigo tenían ¡metros! de diámetro. La tierra temblaba a su paso, y esto último no es una figura literaria. Nos alojábamos en un hostal a casi cien metros del río, y parecía que el agua corría a solo unos pasos de la cama.

De manera parecida me imaginaba alguno de los ríos que habían formado el Valle de Katmandú. Los años de mayores precipitaciones, seguramente fueran los años más tristes para la gente que vive demasiado cerca de ellos.

La altitud -más de 1300 metros- a la que se encuentra el valle y su regimen monzónico de lluvias, no propicia una vegetación ni mucho menos exuberante. Tampoco el que sea una cordillera de “reciente” formación, rocosa, pedregosa, sin apenas sedimentos. Por tanto, en época seca el polvo es uno de los protagonistas de la vida por estos lares.

Plaza Durban Square, Patan/Lalitpur, Nepal
Aprovechando los últimos rayos de sol del día

Por algunas de sus calles, en las horas con más tráfico, es posible ver una nube de polvo cubriéndolo todo… incluso a uno mismo. De hecho, este es uno de sus grandes inconvenientes. Es más que habitual ver a gente con mascarilla para protegerse del polvo; tanto locales como visitantes. Si a esto le sumamos el asfixiante tráfico, habrá calles que no querrás volver a pisar nunca más, pero, siempre hay un pero. Katmandú tiene magia, tiene un algo que te tira a la calle. Es una ciudad tan atractiva como exigente.

Chico con gato, Thamel, Katmandú, Nepal
Gato en moto

La naturaleza de sus gentes es tranquila. A diferencia de India, la gente respetará, casi siempre, tu “espacio vital”. Hay un caso en que no lo hacen: en la parte vieja de la ciudad sus calles -de doble sentido de circulación casi siempre- son tan estrechas que difícilmente permiten el paso de dos vehículos. Si además, a esto le sumas la gran cantidad de gente que habitualmente las camina, el problema se agrava. No serán pocas las veces que sentirás el aire de la moto, bici, tuk-tuk, coche o camión pasando a tu lado. A veces llegan incluso a rozarte físicamente. Todo un examen para tus nervios.

Plaza en Katmandú, Nepal
Agitada Katmandú

Este es un valle cargado de historia -la cual, no os voy a contar ahora-, prueba de ello es que en él hay ni más ni menos que siete conjuntos monumentales declarados por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. A mi parecer, el más destacable de todos ellos es el de Bhaktapur.

Si has decidido venir a Nepal por los motivos que fueren, reserva varios días para recorrer la capital y sus alrededores, es probable que aún así, quieras alguno más.

Estupa Kathesimbu Stupa, Katmandú, Nepal
Paseando sin rumbo por la ciudad

Uno de sus grandes atractivos, es el pasear sin rumbo por sus estrechas calles. Las más sugerentes -pero ni mucho menos las únicas- se encuentran entre el barrio de Thamel y Freak Street.

Thamel es el céntrico barrio donde se alojan la mayoría de turistas y viajeros. En sus calles encontrarás ropa y material de montaña a muy bajos precios, casi todo es falso, eso sí, algunas réplicas son muy buenas. También cientos de tiendas de “estuveaquiymeacordedeti”s, ropa estilo hippie, restaurantes, bares, etc… La personalidad de este barrio reside en su propia impersonalidad.

Freak Street era la meca de los hippies en la década de los sesenta y setenta del siglo pasado, cuando la venta de hachís en establecimientos estaba permitida. Hoy en día, solamente queda el recuerdo de su antiguo esplendor.

Entre y alrededor de estos dos puntos, se encuentran encantadores rincones, escondidos a la espera que los descubras. Pequeños templos casi siempre hindúes pero también budistas, escenas cotidianas nuevas para el visitante, olores, sabores, ansias, temores,… Cuando se visita una atracción turística, se sabe aproximadamente lo que uno se va a encontrar. Cuando se pasea sin rumbo por la ciudad, cada vuelta a la esquina puede ser algo insólito, esa escena que justifica haber viajado hasta allí.

Plaza en Katmandú, Nepal
Uno de sus muchos rincones
Pequeño monje budista, Katmandú, Nepal
Pequeño saltamontes
Shree Shakya Muna Buddha, Deidad hindú, Golden Temple, Lalitpur/Patan, Nepal
Deidad hindú

Personalmente, me llamaron mucho la atención sus comercios. Estos suelen ser espacios reducidos situados en la planta baja de las viviendas. Uno al lado del otro, dejando espacio solamente para las puertas de acceso a las viviendas, o para pasadizos que conducen a una plaza, que conduce a otra plaza, y así sucesivamente.

Las mercancías se acopian y muestran con extremo cuidado. Hay una especie de arte en la disposición de los productos. Son muestras al amor por el trabajo, del cariño que se pone en él, de la satisfacción que generan las cosas bien hechas. Aquí, los comerciantes son guerreros expuestos a una eterna batalla para evitar que el polvo se acomode hasta en el último rincón del establecimiento.

Para muestra, varios ejemplos :

Cacharrería en Lalitpur/Patan, Nepal
Cacharrería en Lalitpur

Y para no alargar demasiado la publicación, os dejo alguna foto más con varios de los principales atractivos, ni mucho menos están todos los que ofrece esta ciudad y su vecina Patan/Lalitpur, pero probablemente sí sean los más representativos. Al final de ellas, os dejo los datos útiles con precios de entradas y a continuación, el enlace a la página de Flickr donde podéis ver todas las fotos que saqué en los días que allí pasé.

Plaza Durbar o Basantapur Square, Katmandú, Nepal
Plaza Durbar o Plaza Basantapur, Katmandú
Plaza Durbar Square, Lalitpur/Patan, Nepal
Plaza Durbar, Patan/Lalitpur
Estupa Boudha Stupa, Katmandú, Nepal
Estupa Boudha, Katmandú
Ceremonia de cremación en Pasupatinath, Katmandú, Nepal
Ceremonia de cremación en Pasupatinath
Pequeño templo en Swayambu, Katmandú, Nepal
Pequeño templo en Swayambu, Templo de los monos

DATOS ÚTILES:

DÓNDE ALOJARSE

Thamel Backpackers es una muy buena opción. A menos de diez minutos caminando desde Thamel. Es un encantador pero económico hotel con una preciosa terraza. Situado en una barriada con ambiente local y restaurantes económicos. Tienen también una empresa de tours, Mountain Treks Nepal y otra de alquiler de vehículos, Himalayan Car Rental Nepal.

DESDE EL AEROPUERTO

Si llegas en avión, hay dos maneras de acercase al centro de la ciudad: en transporte público o privado. A trescientos metros de la terminal y cuesta abajo, discurre una carretera en la que antes de cinco minutos te habrá parado un autobús para llevarte al centro, en concreto a Ratna Park, al ladito de Thamel. Recuerdo que el precio del pasaje son 20 o25 rupias. El taxi hasta este mismo lugar sale por aproximadamente 500 rupias nepalíes, dependiendo de tu capacidad de negociación.

PRECIOS DEL VISADO A LA LLEGADA

Conviene ser rápido al desembarcar del avión, porque casi todos los extranjeros que han llegado en tu mismo avión o en otro a la misma hora, se arremolinarán en las ventanillas de expedición de visados.

Necesitas una foto tamaño pasaporte, rellenar un comprensible impreso, y pagar la siguiente cantidad dependiendo de los días que pretendas estar en el país: TRÁNSITO: 5 USD, 15 DÍAS: 25 USD, 30 DÍAS: 40 USD Y 90 DÍAS: 100USD.

Si llevas los dólares americanos ya preparados, la operación será aún más rápida. También es posible pagar en euros.

Si te caduca el visado, es posible extenderlo tanto en Katmandú como en Pokhara sin grandes dolores de cabeza. Para más detalles, consulta la página oficial.

PRECIOS DE ENTRADA DE LOS PRINCIPALES ATRACTIVOS TURÍSTICOS

Entrada complejo Durbar Square Lalitpur/Patan: 1000 rupias  (ir hasta allá en bus 20 rupias, 30 minutos)

Entrada complejo Durbar Square Katmandú: 1000 rupias

Entrada complejo Durbar Square Bhaktapur: 1000 rupias

Entrada Pashupatinath: 1000 rupias

Entrada Estupa Boudha: 400 rupias

Entrada Swayambhu: 200 rupias

(Aclarar que en todos y cada uno de los lugares mencionados más arriba es posible colarse. Tú sabrás lo que haces, que ya eres mayorcita, ito)

Campanillas en Lalitpur/Patan, Nepal
Campana sobre campana

 

 

 

 

 

 

6 comentarios en “Katmandú, cerca del cielo

  1. Una pasada las fotos de los comercios. Este finde estoy por santander, hay una feria, biocantabria. Saludetes y te sigo leyendo.

    1. Octubre es el mejor mes para viajar allí. Ten en cuenta que a partir de mayo, es época de lluvias. En septiembre empiezan a remitir. Si necesitas alguna otra información, escríbeme al correo. Un saludo.

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