El único río salvaje de Europa

¿Qué es un río salvaje?
Un río salvaje es un río que fluye libremente. La mayoría de los ríos de Europa ha visto alterado su caudal por la construcción de presas u otras infraestructuras. Ha sido canalizado, dragado o convertido en sumidero. Por lo tanto, en río salvaje las especies que habitan en él pueden viajar desde la desembocadura hasta su cabecera sin ser obstruidos por obstáculos creados por el ser humano.
El río Vjosa es el único río del continente fuera de Rusia donde se dan estas características.

Promotores de la idea
Save the Blue Heart of Europe es una campaña internacional para proteger la región de los Balcanes de la construcción de decenas de presas hidroeléctricas y conservar así su patrimonio natural.
Abrazando esta idea, varias ONG, la UICN –Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza– y la empresa de material deportivo PATAGONIA consiguieron que el Vjosa haya sido declarado Parque Nacional.

No fue ni mucho menos tarea fácil. Se necesitaron casi diez años de protestas, un apoyo social ímprobo, demandas judiciales y presiones internacionales hasta hacer realidad este sueño.
Patagonia invirtió en el proyecto una cifra próxima al millón de dólares. Esto fue posible gracias a que Yvon Chominard, propietario y fundador, decidió que cada euro que ganase su empresa y no se reinvirtiera en ella, sirviera para salvar el planeta.

Objetivos a alcanzar
La importancia de este logro radica en que no se protege un área en general, sino específicamente el ecosistema del río: lecho fluvial, manantiales, afluentes, islas, llanuras aluviales y el delta.
Declarado parque nacional en 2023, hasta la fecha solamente la parte albanesa por donde discurre el río está protegida. En un futuro se espera la creación de un espacio transfronterizo de protección. De hecho, Albania y Grecia están trabajando conjuntamente para en un futuro crear el parque Aoös-Vjosa.

Algunos de sus afluentes como el Langarica, el Shtika y el Çarshova no pueden formar parte del Parque Nacional del río Vjosa por haber sido ya represados. Sin embargo, da pábulo a que algunos formidables ríos balcánicos como el Moraca en Montenegro y los ríos Neretva y Una en Bosnia y Hercegovina puedan ser los siguientes en ser protegidos.

Parque Nacional Río Vjosa
El río Aoös nace en los montes Pindo, en la región norte de Epiro, en Grecia, a solamente cincuenta kilómetros de la magnífica Meteora. Tras recorrer 80 kilómetros se adentra en territorio albanés, donde toma el nombre Vjosa. En este país discurre a lo largo de 192 km.
Sus aguas desembocan en el mar Adriático, eso sí, a muy pocos kilómetros del mar Jónico. Como curiosidad, mencionar que un terremoto en el S.IV cambió parcialmente el curso de sus aguas cerca de la desembocadura.

El parque natural protege todo su curso, además de cuatro de sus afluentes: Drino, Kardhiq, Bënça y Shushica. En la parte griega dos son sus principales tributarios: el Sarantoporos y el Voidomatis.
En peligro de extinción
El área natural protegida se extiende por casi 13.000 hectáreas recorriendo una gran variedad de habitats, llegándose a identificar en su tramo medio hasta ocho diferentes.

Poseedor de una gran biodiversidad, dentro del parque se estima que habitan más de 1.100 especies de animales. Entre ellas, más de 150 de insectos alados, aproximadamente 60 de moluscos, 31 de peces, 31 de reptiles, 257 de pájaros y 70 de mamíferos. Apuntar que trece de ellas que incluyen pájaros, peces, murciélagos y ranas, junto con dos de plantas, están declaradas en peligro de extinción a nivel global.

Entre sus habitantes más viajeros se encuentran flamencos y pelícanos, así como anguilas, las cuales recorren cerca de 7000 kilómetros para ir a desovar al mar de los Sargazos.
Sostenibilidad
Esta depende del equilibrio entre las comunidades locales -en la región viven alrededor de 60.000 personas-y el impacto turístico junto con la protección medioambiental.

Además de la agricultura, el turismo sostenible sería la gran baza económica para permitir a estas comunidades prosperar. Actividades como rafting, piragüismo, cicloturismo, senderismo o escalada serían complementadas con turismo cultural y gastronómico.
En la zona hay un gran patrimonio cultural. Son más de trescientos los sitios arqueológicos, destacando entre ellos el Parque Arqueológico de Antigonea, Gjirokastër, ciudad Patrimonio de la Humanidad y los baños termales de Bënjë, próximos a la espectacular hoz del río Langarica.

Cicloturismo en el río Vjosa
Supe de la existencia del río a través de unos cicloturistas alemanes, quienes me comentaron su intención de remontarlo. Su destino, como el mío, era Atenas. En el viaje que me ocupaba, había seguido el curso de varios ríos: Mosel, Danubio, Sava y Una. Así pues, la perspectiva de seguir el curso de un río salvaje -concepto que hasta entonces desconocía- se me hizo más que posible. Eso sí, si quería ver todo lo que había pretendido ver en esta aventura cicloturista en Europa, debería recorrer el trayecto inverso.

En el punto donde el Aoös pasa a ser Vjosa, o dicho de otra manera, en la frontera greco-albanesa, comencé a acompañar el curso del río. Su tramo alto es un oasis de paz y un paraíso para los ciclistas. Carretera con buen firme y apenas tráfico. No es hasta llegar a la ciudad de Tepelenë que el tráfico aumenta considerablemente, aun así, el amplio arcén de la carretera permite pedalear con cierta tranquilidad. Aquí y acullá encontrarás caminos y carreteras alternativas en caso de querer pedalear con más calma.
A lo largo de todo su curso en la parte albanesa, no tendremos problemas para abastecernos de comida, bebida, así como de encontrar alojamiento. Si viajas con tienda de campaña, es posible acampar prácticamente en todo el recorrido, nadie te molestará.



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